31 de agosto de 2017

Esperanza Aparicio. Sin dejar de ser escritora…


Somos muchas las personas que hemos escuchado alguna vez la voz del fracaso antes de emprender nada. Pero nuestros éxitos también se forman de pequeños tropiezos de los que aprendemos y con los que nos construimos. En ocasiones, las palabras dedicate a otra cosa o no lo hagas, pueden estar llenas de buena intención y existir infinidad de alternativas para dedicarnos a lo que los demás quieren. No obstante, sólo hay una por la que merecerá la pena una lucha. Tus cualidades naturales siempre perseguirán tus propios sueños.


Una experiencia y el desarrollo de una inspiración

En cuanto a mi interés por las letras y la literatura, creo sinceramente que no nace de un día para otro, sencillamente se nace con ello. Unos llevan en sus venas la música y otros la pintura o la escritura... pero no todos tienen la oportunidad de desarrollarlo a lo largo de su vida.


Las huellas de una constancia



Mi historia es como la de cualquier mujer trabajadora, madre de familia y luchadora incesante, una mujer que un buen día decide dedicarse a lo que siempre le apasionó, a escribir. Nací en Cabra del Santo Cristo (Jaén), con nueve años fui a estudiar a Granada, y desde entonces vivo aquí. Ya desde pequeña empiezo a escribir poesía. A los once años gané mi primer premio de poesía. Licenciada en Francés y diplomada en inglés, estudié tres años de árabe en la Universidad de Granada, e italiano en la UNED.

Pero realizando actividades de Educadora de disminuidos psíquicos, administrativa, secretaria de dirección, parapsicóloga, maestra de reiki etc., nunca quise renunciar a mi pasión por las letras y la literatura.

Trabajé en el Hospital Universitario de Granada hasta el año 2002, y a partir de ahí es cuando me dedico a la escritura. En el 2004 publico mi primer libro “En un mar de dudas” (Poemario con dos narraciones breves).


En el 2010 Bohodón Ediciones publica mi segundo libro “La extranjera”, novela en la que narro mis experiencias con otra cultura, la árabe. En mayo del 2014, Dauro Ediciones edita mi tercer libro “Mufy, mi pequeño gran amigo” (Un cuento para niños de ocho a cien años), agotado y reeditado a los 20 días de su edición, un cuento que inculca valores que se van perdiendo día a día.

Por otro lado, en octubre del 2014, Godel Ediciones edita mi cuarto libro, una obra de teatro “Espérame en el cielo… ¡Pero sentado!”, que se estrenó el día 29 de abril del mismo año en el Teatro Isabel la Católica de Granada, el día 26 de septiembre en el Teatro Municipal del Zaidín, el 12 de diciembre en el Teatro Municipal José Tamayo de la Chana, también se representó en Motril y en otros tres teatros.

Con toda humildad, en su conjunto, son experiencias que me han llenado de muchas satisfacciones y animado a realizar otras actividades. Entre ellas, acabar de escribir dos microteatros, un monólogo y el comenzar a escribir otro cuento. 


A nivel Nacional e Internacional, he tenido la suerte de poder colaborar y formar parte de otras actividades, como la Asociación cultural Granada tradicional, colaboro con Paladaresmundo (Medio de comunicación, Radio, TV y Revista de Venezuela), y con la revista Radio de las Artes de Méjico. Además de otras alternativas municipales relacionadas con la literatura y poesía.  

¿Desde un punto de vista literario y artístico, con tus letras cómo definirías tu presente?



Un presente lleno de ilusión, de proyectos, de agradecimiento a todas esas personas que me leen, a los amigos que me siguen... Si hace algunos años alguien me hubiese hablado del futuro, de lo que hoy es el presente, jamás le hubiese creído.



¿Si tuvieras que escribir un poema al amor, ¿qué le dirías?





Yo quisiera explicarte en 

estos versos lo que no 
sé decirte con 
palabras, 

es imposible amor, ahora 
lo entiendo,

cuando vengas le hablaré a tu alma.

Le hablaré con mis ojos, con 
mis besos, le hablaré con 
mi cuerpo mientras callas,

y tú me entenderás porque en 
amor no hacen falta palabras.


De mi primer libro 
"En un mar de dudas·"





De la Narrativa al Teatro


El teatro es un arte de cruce por excelencia, en él conviven la musicalidad, la narración literaria y la poesía... Si te gustan esos géneros literarios, como es mi caso, ya tienes el vínculo.



Si tuviera que destacar algo en mi obra, en la poesía, sería la sinceridad, en la novela la narrativa, en el cuento los valores, y en el teatro... solo pretendí que la gente pasase un buen rato y arrancarle unas risas, y creo que lo conseguí.



Agradecimientos

Gracias a todas las personas que me han acompañado en esta aventura, por vuestro apoyo y por estar siempre ahí. Una de las mayores satisfacciones para un escritor, es sentirse arropado, y así me siento yo.

Síguenos en: 

                  

PUBLICACIÓN DESTACADA

MARTÍN SATÍ. La creatividad de un instinto y su expresión.

Expresar una idea, es algo que se puede hacer de muchas formas distintas, pero como sabes, lo difícil es darle vida y que esta brille...